
martes, 22 de septiembre de 2009
!Bienvenido seas¡

jueves, 17 de septiembre de 2009
El niño bajo la lámpara
Carlos corre, atraviesa todas las calles de la ciudad sin preocuparse por nada más que correr, no se da cuenta por donde corre ni el tiempo que lleva corriendo, mucho menos a donde se dirige, ya ni siquiera recuerda la razón por la que comenzó a correr, ahora simplemente corre.
De pronto siente como un líquido tibio resbala lentamente por sus mejillas, al principio piensa en la posibilidad de que sea sangre, idea que desecha en el momento en el que el líquido llega hasta sus labios y casi sin pensarlo lo toca con la lengua y al reconocer el sabor de inmediato se da cuenta que proviene de sus ojos y solo así su cuerpo reacciona y se detiene.
Él, ahí, de pie, inmóvil, jadeando. A su alrededor todo se mueve, los autos, las ramas de los árboles secos, las aves, el viento frío, las nubes blancas, las personas viejas y nada se detiene, solo él que ha dejado ya de correr, pero de vez en cuando alguna persona, mujer por lo general, lo hace y consternada lo mira.
Se detiene y mientras la noche se acerca, mira a aquel niño que llora, bajo la lámpara que ilumina la esquina de aquella calle. Quieto.
jueves, 10 de septiembre de 2009
El fauno enamorado
El viento sopla con intensidad y se filtra entre cada rincón del bosque, las hojas de los árboles se mueven bruscamente y estruendos en el cielo anuncian la tormenta, el bosque esta vacío, los últimos animales corren apresurados a refugiarse y bajo un árbol, se encuentra un fauno, quien apacible toca tristes melodías al soplar su flauta.
Recordando melancólico la muerte de aquella ninfa ahora convertida en flauta, dulce siringa con la que ahora compone bellas melodías para las flores del bosque, notas capaces de arrebatar el alma de todo ser, notas que se escapan volviéndose el eco de un recuerdo.
Pero el fauno deja de ser fauno y ya es hombre, hombre cautivo situado en donde el mar comienza, tratando de entender donde termina el fin del mar y del hombre. Melancólico recuerda lo que fue, aquél fauno enamorado de la ninfa convertida en melodía, sentado, frente al mar, esperando que vuelva lo que fue.
Y a su alrededor las olas que bailan, las olas que nacen de aquel monstruo infinito, preguntándose qué es el infinito y es que ya ni la muerte le es eterna. No hay mas hombres, no hay mas palabras, no hay mas sentimientos, solo quedan los pensamientos, pensamientos vueltos nada. El mar que lo es todo y ante él que es nada.
El hombre que ya no es hombre y se ha vuelto agua, y triunfa glorioso en el mar mientras baila, pero no entiende el pleonasmo que el mar le susurra, el cantar es bello y solo así, ahora, dentro de él, convertido en él, goza la soledad que solo el mar podría imponerle, el hambre, el hambre de estar ahora que no se esta.
El agua que ahora es lluvia, lluvia misma que resbala por el cuerpo de la flauta que el fauno toca melancólico pues recuerda acongojado lo que pudo haber sido y no es.
Melodía convertida en eco que el viento arrastra hasta tu oído murmurando la historia de aquel fauno enamorado.
martes, 8 de septiembre de 2009
Tam.Tam.T

´De verdad no lo sé Tam , es que no lo sé. Es como si hiciera que las cosas fuesen más reales para mí. La vida es aburrida y fútil. Empezamos con grandes esperanzas y después nos acojonamos. Nos damos cuenta de que todos vamos a morir, sin encontrar realmente las grandes respuestas. Desarrollamos todas esas ideas de largo alcance que se limitan a interpretar la realidad de nuestras vidas de distintas maneras, sin extender nuestro cuerpo de conocimientos que realmente merecen la pena sobre las grandes cosas, las cosas reales. Básicamente, vivimos una vida corta y decepcionante; y a continuación morimos. Llenamos nuestras vidas de mierda, de cosas como carreras y relaciones para convencernos a nosotros mismos de que no carece todo de sentido. El caballo es una droga honesta, porque te arranca esas ilusiones. Con el caballo, cuando te sientes bien, te sientes inmoral. Cuando te sientes mal, intensifica la mierda que ya está ahí. Es la única droga realmente honesta. No altera tu estado de conciencia. Sólo te da un colocón y una sensación de bienestar. Tras eso, ves la miseria del mundo tal cual es, y no puedes anestesiarte contra ella´ (Irvine Welsh, Trainspotting)
Lía -Ahh cariño, cómeme, tómame, has de cuenta que soy Alicia despojada de prados Disney, solo… seudónimo Lewis Carroll…Birds and fairies, Sanctuaries, Atop the rolling hills of hell….
jueves, 3 de septiembre de 2009
A dios
Era un lunes por la mañana y Sofía dormía, no tenía mucho que había abierto el ojo derecho para mirar el reloj y al darse cuenta que aún tenía tiempo suficiente para volver a dormir sin que se le hiciera tarde para llegar al colegio, cerró el ojo.
Sofía, que intentaba dormir de nuevo, escuchó pasos dirigiéndose a su habitación y una vez dentro, poco a poco se acercaban hacia la cama, así que sobresaltada por estos misteriosos pasos que cautelosos andaban, se sentó en la cama y miró a Jorge que estaba ya de pie a un lado de la cama.
Jorge era su vecino y solía visitar a menudo a Sofía por las tardes; mientras ella hacia su tarea el se entretenía sentado en el piso dibujando o haciendo curiosas preguntas para las que Sofía siempre tenía una respuesta. Sofía quien ya consideraba imprescindibles las visitas de Jorge, le tenía un cariño excepcional y Jorge la consideraba su hermana mayor; y es que no podían ser más que eso, quizá si no hubiera existido esa desorbitada diferencia de edades pudiere considerarse de otra manera, pero Jorge apenas tenía seis años y a Sofía habría que sumarle trece mas.
Sofía al verlo allí, a esa hora, de pie junto a su cama, desconcertada y aún somnolienta preguntó:
- ¿Qué...qué haces aquí...?
Jorge, seguro de si mismo pero mirando distraído a su alrededor todas las cosas inusuales del cuarto de Sofía que ya había visto con anterioridad pero que a esa hora le resultaban tan diferentes, respondió:
- Estoy muerto
Sofía confundida por la extraña visita de Jorge a esa hora y por la descabellada respuesta que este la acababa de dar, se frotaba los ojos, pues pensó que quizá así entendería mejor lo que Jorge trataba de decirle y continúo:
- ¿Cómo que muerto?
- Si, muerto, he muerto
Sofía creyó entender la situación, en cuestión de segundos recordó que durante la madrugada había escuchado ambulancias cerca de la casa y además al mirar bien a Jorge lo encontró más pálido que de costumbre.
Sofía dijo con los colores de su rostro lo que su lengua calló.
Jorge se arrepintió de haber dicho tales palabras sin haber considerado la hora y el estado somnoliento de Sofía y durante un minuto se miraron sin pronunciar palabra, hasta que Jorge se atrevió a romper el silencio tan incómodo que los rodeaba intentando cambiar los colores del rostro de Sofía:
- Bueno, o algo así, los doctores dicen que estoy a punto de morir.
- ¡Noooo!
- ¿No qué?
- No te mueras
- ¿Por qué?
- ...porque no
- ¿Es malo?
- …supongo que no
A Sofía no se le ocurrió nada que agregar, ahora comprendía mejor que Jorge en verdad había muerto, no sabía que decir, por un momento pensó en preguntar qué le había ocurrido, pero si en verdad Jorge estaba ahí como en una especie de acto post mortem debería aprovechar la oportunidad y preguntarle qué se sentía estar muerto o esas cosas, pero la verdad es que Sofía solo quería gritar.
- ¿Entonces?
- ¿...ee…entonces qué?
- ¿Por qué no puedo morir?
Por mas que la mente de Sofía daba vueltas, no encontraba las palabras adecuadas y no estaba dispuesta a mentirle hablandole del maravailloso futuro que le podría esperar, o de las cosas buenas que pudiera tener la vida, no quería mentirle así que intentó ser lo más sincera posible.
- Solo no te mueras
- ¿Es bonito vivir?
- ...supongo que no lo suficiente
- ¿Entonces para qué vivo?
- Por...porque...porque debes ir al mar para comprobar aquella historia de los peces
- ¿Y si me muero ya no podré ir?
- No
- ¿Por qué?
- Porque estarás muerto y ya no existirás. Ya no estarás aquí
- Pero…estoy muerto y aquí estoy
- Porque eres un fantasma
- ¿Un fantasma?
- …o probablemente al fin me he perturbado
- ¿En verdad soy un fantasma?
- Supongo…¿estás muerto no?
- No, pero tu mamá me dijo que entrara a despertarte porque dormías como un tronco, están platicando afuera todos los vecinos, el señor Braunn, ese que siempre te saludaba, ¿lo recuerdas? mi papá dice que entraron a robar a su casa y le dieron ocho cuchillazos en el estómago y le sacaron un ojo, se murió anoche, ¿no escuchaste la ambulancia? wiuu wiuuu
En ese momento los gritos de la madre de Jorge interrumpieron la recreación que éste hacía de la ambulancia y se precipitó un poco al escuchar la amenaza; <"Joorgeee si no vienes ya, te dejo y te vas caminando al colegio">, así que sin más se despidió.
- Ya me voy
Sofía aún se encontraba pasmada y se limitó a mirarlo.
<¡¡Joooorgeeeee, baja ya que llegarás tarde!!>
- ¿Sofía?... bueno... ¡adiós!
.
..
...
- ...a¡...Dios santo!
Pero para entonces Jorge ya corría escaleras abajo.



